La alianza inesperada: AC/DC y Foo Fighters presentaron un concierto histórico en estadios
La industria del rock acaba de soltar una bomba que reacomodó las prioridades de cualquier fanático del género. AC/DC hizo oficial lo que durante semanas corrió como un rumor: la banda australiana confirmó una serie de fechas especiales en Estados Unidos, y el plato fuerte no es solo ver a los veteranos del hard rock en acción, sino quiénes los van a acompañar. Nada menos que Foo Fighters.
La noticia cayó como un verdadero regalo para quienes siguen la música en vivo de gran formato. Por un lado, tenemos a los dueños de los riffs más inconfundibles de la historia, encabezados por la inagotable energía de Angus Young y Brian Johnson. Por el otro, a Dave Grohl y compañía, una de las máquinas de directo más sólidas y respetadas de las últimas tres décadas.
No se trata de un festival de fin de semana ni de una gira compartida a partes iguales; Foo Fighters llegó en calidad de invitado de lujo para abrir los shows. Para una agrupación que llena estadios por su propia cuenta en cualquier rincón del planeta, asumir este rol habla del respeto absoluto que le profesan a la institución australiana.
Quienes han seguido la trayectoria de Grohl saben que su devoción por los pioneros del hard rock no es nueva. En más de una ocasión, el exbaterista de Nirvana ha declarado que el sonido de AC/DC fue una de sus primeras grandes escuelas al tomar las baquetas y la guitarra Y Grohl cumplió su fantasía de telonear a AC/DC. Verlos compartir el mismo escenario prometía ser una lección de potencia y pura nostalgia.
Aunque por el momento las fechas confirmadas se concentran en plazas clave de territorio estadounidense, la expectativa en la taquilla es brutal. Se prevé que los boletos se agoten en cuestión de minutos en cuanto se abra la venta general, pues reunir en una sola jornada el catálogo de joyas como Back in Black o Thunderstruck con trancazos de la era moderna como Everlong y The Pretender no es algo que ocurra todos los días.

Por ahora, los fanáticos fuera de Estados Unidos cruzan los dedos para que esta alineación de ensueño decida extender el mapa y llevar la gira a otros continentes. Lo que es seguro es que este cruce de caminos se perfila para ser una de las postales más potentes del año para la música en vivo.